ISO9001
Carriego 760, Rosario.-
0341-4397558
Lun-Jue: 8:30 a 17:30hs.
Vier: 8:30 a 16:30hs.

Servicio de sanitización y desinfección.
COVID-19 Coronavirus.


covid19

En relación a la situación actual de crisis sanitaria provocada por el Coronavirus, nos gustaría trasladar nuestro profundo compromiso de seguir atendiendo a todos nuestros clientes, tal y como venimos haciendo desde nuestro comienzo. Esta vez, conscientes del papel que las empresas de nuestro sector desempeñan en esta situación tan extraordinaria.

Es en este sentido, que presentamos el servicio de sanitizado y desinfección, para eliminar o reducir la presencia del virus en todo tipo de superficies, logrando de esta manera garantizar la seguridad de sus clientes, empleados y empresa.

covid19

Sanitización

La sanitización es un proceso aplicable a la limpieza donde el número de contaminantes que se encuentran en una superficie orgánica o inorgánica se reduce a un nivel de “seguridad”. Este proceso es necesario y de gran importancia antes de realizar una descontaminación o esterilización, dado que la carga microbiana se disminuye al eliminar restos de materia orgánica adherida a la piel o superficie de cuerpos inanimados. Tiene como objetivo reducir los microorganismos en un número considerable para el uso humano. Remover el material orgánico presente en el organismo o en objetos y lograr mayor efectividad en la descontaminación y esterilización.

Desinfección

Se denomina desinfección a un proceso químico que mata o erradica los microorganismos sin discriminación al igual como las bacterias, virus y protozoos impidiendo el crecimiento de microorganismos patógenos en fase vegetativa que se encuentren en objetos inertes.

Consideraciones técnicas.

En mi carácter de Director Técnico considero oportuno clarificar algunos conceptos a los fines de poder ofrecer mejores servicios, especialmente cuando a nivel mundial la presencia de Covid19 preocupa significativamente e impacta en la totalidad de las actividades.

En primer lugar es importante precisar que cualquier tratamiento de desinfección se ve necesariamente limitado a ciertas variables primarias como ser las condiciones y actividades previas, y las condiciones y actividades posteriores al proceso que se realice, a saber:

• Condiciones sanitarias de bajo perfil, lugares con acumulación de desechos (sean o no patológicos) requerirán primero de un trabajo de limpieza, con remoción de residuos y disposición final de forma segura de los mismos.

• Condiciones de higiene buenas podrán ser resueltas en instancias iniciales con sanitizantes.

Una vez logrado el estado citado precedentemente, o para el caso que las condiciones iniciales sean de ese tenor, puede pensarse en lograr una desinfección.

Qué utilizamos?

Para estas tareas, utilizamos SALES DE AMONIO CUATERNARIO (cloruro de alquil dimetil bencil amonio): de origen sintético, en un agente tensioactivo catiónico con un grupo lipofílico (se fija a la envoltura lipídica del virus y la corrompe separándola). Una gran ventaja de aplicar estas sales disueltas en agua, es que su efecto es rápido, su duración de 12 horas aproximadamente por su estabilidad en el medio ambiente, con la ventaja adicional de que presenta un efecto acumulativo en aplicaciones sucesivas.

Sin embargo, es relevante comprender que la principal diferencia entre un producto sanitizante y uno desinfectante suele recaer en la dilución, por cuanto los productos habitualmente considerados como sanitizantes se convierten en desinfectantes cuando:

  • a) Aumentamos la dosis de uso.
  • b) Aumentamos el tiempo de exposición.

Esto es así porque un sanitizante suele ser un compuesto que reduce, pero no necesariamente elimina, todos los microorganismos del medio ambiente y objetos inanimados. La posición oficial (por cierto, muchas veces contradictoria) es que un sanitizante debe ser capaz de eliminar el 99,99 %, conocido como una reducción logarítmica de 5, de una población bacteriana de prueba, y dentro de los 30” de la aplicación; también es discutida la efectividad sobre ciertos virus y/o esporas.

Una variable no menor es el ámbito en el que desee lograr un nivel patológicamente seguro para las actividades que se desarrollen a posteriori, así como las condiciones en que estas actividades se realicen luego del tratamiento. Indudablemente, en momentos en que atravesamos una pandemia es imposible pensar que con un tratamiento aislado el riesgo es 0. Vale decir que aun con tratamientos preventivos o paliativos es fundamental continuar extremando las medidas que las autoridades sanitarias indiquen.

Por lo tanto, para lograr un ambiente laboral epidemiológicamente seguro es imprescindible la gestión de las alternativas “A” y “B” citadas precedentemente. Sin perjuicio de lo cual la elección del producto también es determinante de la eficacia del tratamiento.

¿Necesita asesoramiento?

Complete el siguiente formulario o contáctenos por

Consideraciones sobre bactericidas

Para una mejor comprensión de las posibilidades de cobertura sanitaria en sitios de afluencia masiva de personas, estimo oportuno atender lo siguiente:

1. Si bien los virus en general varían en su forma, se componen de dos o tres partes: su material genético, que porta la información hereditaria necesaria para replicarse; una cubierta proteica (llamada cápside) que protege a dicho material genético y en algunos también se puede encontrar una envoltura bicapa lipídica que los rodea cuando se encuentran fuera de una célula. Este es a grandes rasgos, el estado del Covid19 sobre las superficies a la intemperie luego de ser esparcido por un huésped enfermo.

2. La consideración anterior nos lleva a pensar en cuál de las 4 formas básicas de destrucción de gérmenes es más apropiada para este caso, a saber:

a) Hipoclorito de sodio: Es un compuesto químico, fuertemente oxidante de fórmula NaClO. Contiene cloro en estado de oxidación +1, es un oxidante fuerte y económico, pero tan reactivo que ocasiona deterioro permanente de los materiales que contacta, e irritante.

b) Alcohol (en solución o en gel): actúa desnaturalizando la estructura lipídica y/o la cubierta proteica, permeabilizando el material genético y al exponerlo, se degrada y destruye. Cabe mencionar que no es totalmente efectivo, siendo para casos puntuales de contaminación, más eficaz el lavado por remoción con agentes tensioactivos (jabón/detergente).

c) Sales de amonio cuaternario (cloruro de alquil dimetil bencil amonio): De origen sintético, en un agente tensioactivo catiónico con un grupo lipofílico (se fija a la envoltura lipídica y la corrompe separándola). Además, la inactivación subsiguiente de los sistemas enzimáticos desnaturaliza la capa proteica con ruptura de membranas protectoras y exponiendo el material genético que es degradado por las sustancias agresivas entre las cuales al agua es una de las más importantes (las moléculas genéticas tan delicadas son desestabilizadas por el agua y literalmente “explotan”).Una gran ventaja de aplicar estas sales disueltas en agua, es que su efecto es rápido, su duración de 12 horas aproximadamente por su estabilidad en el medio ambiente, con la ventaja adicional de que presenta un efecto acumulativo en aplicaciones sucesivas.

d) Cloroxilenol: Es un compuesto orgánico fenólico clorado, ampliamente utilizado para la asepsia de superficies sensibles (como por ejemplo la de los quirófanos). Su acción se atribuye como es el caso de la gran mayoría de los fenoles, a la inactivación de las enzimas productoras de energía, la ruptura de las membranas externas de los organismos microbiológicos y la posterior desnaturalización de las capas proteicas necesarias todas para la protección y viabilidad del material genético.

Tales consideraciones me permiten establecer tres productos de elección que podrían alternarse según la frecuencia de las aplicaciones:

Tribac 3: Este producto combina sales de amonio cuaternario más un tensioactivo a base de lauril sulfonato, al 10 % logrando un “combo” que ataca la carga viral desde varios frentes. Puede pulverizarse en forma manual a razón de 10 c.c./litro o como ULV a razón de 30 c.c./litro.

Sales de amonio cuaternario: vehiculizar productos como “Germisada” (cloruro de benzalconio al 10 %) o “Dimanin A” (cloruro de benzalconio al 33 %) en forma de fina niebla (ULV) o focalizando con pulverizadores manuales, preparando una solución de 30 c.c./litro de agua en el caso de “Germisada” o 10 c.c./litro en el caso de “Dimanin A”.

Cloroxilenol: vehiculizar productos como “Espadol” (cloroxilenol) también en forma de fina niebla (ULV) preparando una solución de 30 c.c./litro de agua, o rociado a razón de 10 c.c./litro de agua.

Importante: no es imprescindible la hermeticidad de los lugares tratados; sólo en el caso de tratamientos con ULV no debe permanecer nadie durante la aplicación, pudiendo ingresar a los 10-15’, porque las finas gotas pueden ingresar e irritar el tracto respiratorio superior e inferior.

T.S.S.I. Victor A. Barberis
e-mail